En el hogar:
Utilizar racionalmente el agua, reduciendo su consumo en las
actividades domésticas y manteniendo en buen estado los grifos y las tuberías. Mantener
limpia y ordenada la vivienda, usar productos biodegradables o envases, bolsas
y materiales fáciles de reciclar. Colocar la basura en el lugar adecuado y en
los recipientes ubicados para tal fin. Si vive en edificio, cuidar y usar
debidamente los bajantes de basura. Moderar el consumo de electricidad, ya que
se beneficia económicamente, y además contribuye a conservar los recursos. Usar
productos aerosoles que no dañen la capa de ozono, generalmente lo especifican
en la etiqueta. Utilizar volumen moderado en los televisores, radios y equipos
de sonido, a fin de evitar ruidos molestos, ya que los ruidos también
contaminan y en exceso ocasiona daños a la salud de las personas. Si tiene
carro, mantener el motor en buen estado entonándolo periódicamente y evitar el
exceso de velocidad, así como su uso innecesario. Involucrar a los niños y
jóvenes en actividades de promoción de la conservación y el uso racional de los
recursos.
En la comunidad:
Organizar y participar en programas de educación y
concientización ambiental, a fin de resolver problemas ambientales de la
comunidad.
Participar en jornadas de limpieza y mantenimiento de áreas
comunes: calles, avenidas, pasillos de edificios, canchas deportivas.
Conservar limpios y en buen estado los parques, plazas y
áreas deportivas.
Cuidar y mantener limpias las unidades de transporte colectivos
y otros servicios públicos.
En las empresas:
Evitar el uso de productos no biodegradables o no
reciclables.
Promover y participar en programas educativo-ambientales en
el área de trabajo, ejemplo: reciclaje de papel.
Emplear sistemas y tecnologías que produzcan menor deterioro
ambiental.
Tratar los residuos industriales antes de verterlos en las
aguas.
En el campo:
Utilizar la dosis adecuada y permitida de fertilizantes,
herbicidas y/o pesticidas en las tareas agrícolas.
Evitar la destrucción de la vegetación, bien sea por la
tala, la quema o por incendios de vegetación.
No arrojar desechos en ríos y quebradas.
En la escuela:
Desarrollar actividades para el mantenimiento del área
educativa: jornadas de limpieza, pintura de las paredes, reparación de ventanas
y pupitres y todo lo que implique mantener la escuela en buen estado.
Concientizar a los niños y jóvenes en cuanto al uso racional
de los recursos: enseñarlos a aprovechar el papel, los lápices, las pinturas,
materiales de desecho y otros.
Involucrar a la comunidad educativa en las actividades
ambientales promovidas en la escuela (mantenimiento de la escuela y áreas
deportivas, recolección de papel y vidrio para procesos de reciclaje,
organización de carteleras, paseos y sensibilización hacia la naturaleza).
Playa:
En las playas, parques, bosques, áreas verdes y protegidas:
Mantener limpios estos lugares, colocando los desperdicios
en las cestas de basura dispuestas a tal fin.
Cuidar las instalaciones de las playas y parques tales como:
duchas, baños públicos, parrilleras y otras.
Hacer fogatas tomando las precauciones necesarias a fin de
evitar incendios.
Conocer la normativa legal existente en cuanto a caza,
pesca, tala, as¡ como los reglamentos de uso de estos lugares, para evitar
sanciones.

creo que todos debemos poner de nuestra parte para cuidar el medio ambiente
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